Todoterreno y todocamino

Los primeros automóviles todoterreno fueron para uso militar. Después llegaron al entorno rural permitiendo desplazamientos hasta entonces lentos e incómodos. Con el paso del tiempo su capacidad de poder circular fuera de carretera, incluso por pasos difíciles les hizo adecuados para el ocio y utilizaciones deportivas al poder  llegar con toda la impedimenta lo más cerca posible del objetivo.

Para poder circular por zonas agrestes y con baja y desigual adherencia, los todoterreno tienen características específicas, la primera es tener las 4 ruedas motrices, 4×4, estructuras de carrocería muy robustas para soportar fuertes torsiones, lo que compromete su capacidad para absorber impactos en caso de colisiones.

Las suspensiones son de gran recorrido y flexibles con el objetivo de mantener en lo posible las ruedas en contacto con el piso, esto supone una carrocería alta y con bastante balanceo, ambas cosas reducen la estabilidad en carretera.

Para poder circular muy lentamente, subir y bajar fuertes pendientes se incluye una segunda caja de cambios, la “reductora” así no se fatiga el embrague en exceso.

El resultado es un coche con más peso y peor aerodinámica que se traduce en mayor consumo de combustible.

La silueta del todoterreno de la imagen es de un Land Rover Defender (4×4 permanente con diferencial central bloqueable y reductora). Se llega a la conclusión que para circular fuera de carretera hacen falta unas tecnologías contraproducentes si el uso es como turismo en carretera y ciudad.

Bueno aún falta un detalle muy importante, los neumáticos, los adecuados para carretera no son útiles en la mayor parte se situaciones todoterreno, y los que se comportan bien fuera de carretera reducen sensiblemente su eficacia sobre asfalto.

La proliferación de  automóviles todoterreno para uso como turismo normal ha ido adaptando sus características para mejorar su comportamiento en asfalto en detrimento del uso fuera de carretera.

Esta evolución llevó a la aparición de un nuevo segmento de automóviles, los todocamino, todoterreno ligero o, como se les conoce por su denominación norteamericana, SUV “Sport Utiliy Vehicle».

Se toma carrocería de un automóvil de turismo de la marca, o se parte de una estructura nueva similar, se da algo más de robustez a las zonas de torsión y flexión, la suspensión se sube un poco y se incorpora la transmisión a las 4 ruedas, lo que merma algo la estabilidad y aerodinámica, además la línea reproduce con más o menos suavidad la de un todoterreno.

Con respecto al 4×4 hay dos posibilidades para los todocamino, buscando una utilización sencilla para el conductor, una es que el 4×4 sea permanente con un diferencial central, que ha de ser autobloqueable para superar zonas de baja adherencia y la otra es que un eje sea motriz permanente y el otro auto conectable al deslizar las ruedas del primero.

En ambos casos el conductor no ha de hacer nada, el automóvil se encarga de adaptar la transmisión a la adherencia disponible. Salvo contadas excepciones no hay reductora, lo que indica que no está entre sus objetivos imitar a los todoterreno.

Las capacidades de los todocamino son circular fuera de carretera por zonas de baja adherencia y ciertas irregularidades del terreno. Bien es cierto que conducidos por un experto en todoterreno algunos todocamino  pueden pasar por sitios realmente difíciles, pero es entonces su estructura de carrocería, suspensiones y transmisión las que acusaran fatiga prematura.

Y queda el tema de los neumáticos con un compromiso parecido al de los todoterreno. La solución más adecuada es utilizar en los todocamino neumáticos M+S (barro y nieve) que permiten un buen equilibrio entre carretera y fuera de esta, aunque el desgaste será algo mayor si se circula rápido en carretera y el comportamiento algo inferior a un turismo.

Se representa como todocamino la silueta del Dacia Duster con motor delantero transversal y tracción permanente con el eje trasero auto conectable.

La evolución de los todocamino llega a ofrecer versiones con dos ruedas motrices (4×2), manteniendo la forma de la carrocería. Sus cualidades fuera de carretera o en piso deslizante son similares a un turismo, depende del tipo de neumáticos, con consumos aproximados pues al no haber 4×4 se reduce el arrastre por parte del motor aunque la aerodinámica es peor.

Si se necesita un automóvil para pisos deslizantes sin estar especialmente bacheados, pistas de tierra y puertos de montaña en invierno, una buena opción es un turismo 4×4 con dos, tres volúmenes o familiar.

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