Estilos de conducción

Hay diferentes tipos de automóviles con determinadas propuestas de utilización por, tamaño, línea de carrocería, número de plazas, capacidad del maletero y por supuesto el motor entre otros aspectos.

En muchos casos un automóvil queda claramente enmarcado en algún tipo concreto y en otras es más abierto. De hecho es muy frecuente encontrar automóviles con líneas de carrocería que le ubican en un tipo determinado y que se ofrece con diferentes opciones mecánicas.

El resultado es que con las mismas cualidades relacionadas con la carrocería, las prestaciones y el comportamiento son bastante diferentes. Algo que une a todos los automóviles es tener un motor para poder auto desplazarse. De hecho el uso que se haga del motor es determinante en relación al consumo, contaminación y prestaciones en un mismo automóvil.

Como resumen, sea cual sea el automóvil que se conduce, se puede utilizar el motor de diferentes formas con distintos resultados. Proponemos tres estilos de conducción con caja de cambios manual; “económica”,  de “alto rendimiento” y “prestacional”.

Antes de explicar cada una de estos estilos unos breves comentarios sobre el par y la potencia; el par es la “fuerza” del motor que determina su respuesta al acelerar y se encuentra en un automóvil en la zona media de RPM. La potencia es la “velocidad” y está en la zona alta de RPM, se asocia a aceleración y velocidad.

Si te interesa más información en este enlace de la sección “Actualidad” del blog al artículo “Lo que importa es el par motor” la encontrarás; http://autastec.com/blog/actulalidad/lo-que-importa-es-el-par/

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En las tres imágenes se representan cada uno de los tres estilos de conducción que vamos a comentar:

    • Conducción “económica”;también se podría denominar “ecológica”, pues el resultado es consumir y contaminar menos. Consiste en acelerar con suavidad y cambiar de relación lo antes posible sin que el motor presente fallos ni tirones. Al trabajar el motor a bajas RPM, el consumo, contaminación ruido y desgastes son los mínimos. Lógicamente la respuesta del motor es limitada, habrá que reducir de relación si es preciso ganar velocidad con agilidad. Una forma de determinar el “mínimo régimen utilizable” del motor es el siguiente; tratar de recuperar desde 1.000 RPM en la penúltima relación de cambio e identificar a que RPM el motor se mueve con suavidad, por ejemplo 1.400 RPM. Tomar ese régimen como el mínimo utilizable, si el motor cae por debajo reducir a una relación inferior. Este estilo de conducción “económico” es muy adecuado para ciudad y entornos urbanos. Hay que tener en cuenta que si se trata de un motor turbodiésel con filtro antipartículas, este estilo de conducción de forma continua es perjudicial para los sistemas anticontaminantes del escape. Para compensarlo se ha de circular en carretera a más de 2.000 RPM durante al menos 50 km cada 300 km urbanos aproximadamente. En cualquier caso consultar el manual de utilización del automóvil con relación al uso y mantenimiento del filtro antipartículas.
    • Conducción del “alto rendimiento”; se busca un equilibrio entre las respuesta del motor y el consumo/contaminación, es decir el rendimiento. Se puede practicar de dos formas; al llegar a las RPM de par máximo en cada relación pasar a la relación superior y así sucesivamente. Al estar el motor en el entorno de RPM del par máximo se contará con buena respuesta y al ser un régimen medio el consumo se contiene. La otra forma es mantener cada relación hasta algo más de las RPM de par máximo, para que al entrar la siguiente el motor esté girando lo más próximo a las RPM de par, de esta forma se mejoran las prestaciones, el consumo/contaminación sube ligeramente.
    • Conducción “prestacional”; este estilo de conducción tiene un objetivo claro, aprovechar las prestaciones del automóvil. Se puede también practicar de dos formas, una es mantener el motor siempre entre las RPM de par y potencia máximos, sin que caiga de las RPM de par por lo que la respuesta será siempre buena. La otra forma es más extrema y consiste en hacer girar el motor próximo a las RPM de potencia máxima para lograr la mejor aceleración y velocidad. Es evidente que el estilo de conducción “prestacional” implica más consumo/contaminación, ruido y fatiga mecánica.

Lo más habitual si se conocen estos estilos de conducción, identificando en el cuenta RPM los regímenes de par y potencia máximos, es combinar en el mismo automóvil los tres estilos de conducción según las condiciones de circulación y objetivos personales.

En automóviles con caja de cambios automática o pilotada conduciendo en automático “D”, el control electrónico interpreta el estilo de conducción solicitado por la forma de actuar sobre el acelerador, aplicando los estilos de conducción explicados con una particularidad; al tener el control electrónico capacidad de aprendizaje tenderá a mantener el motor en el entorno de RPM que más utilice el conductor habitual. Este complemento de aprendizaje se aplica desde hace bastantes años, al menos desde el 2.000.

 

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