El aceite del motor

La calidad del engrase del motor es la base de su buen funcionamiento y duración. En este artículo se van a comentar las características del aceite del motor. Resumidamente son dos, adecuación térmica (viscosidad) y calidad y adaptación al motor.

La adecuación térmica depende genéricamente de dos factores; la temperatura ambiental por donde circula el automóvil (especialmente para el arranque en frío) y los valores de temperatura que se generan durante el funcionamiento del motor. La calidad y adaptación al motor indica, tanto la calidad tal como se entiende, además de las particularidades de funcionamiento, entre las que se encuentran el sistema de alimentación de combustible y los elementos anticontaminantes que equipa el automóvil.

Por su adecuación térmica; es la viscosidad e indica  la resistencia del aceite a desplazarse. Se facilita con la identificación de grados SAE mediante cifras, la viscosidad aumenta con el valor del número.

Con el motor frío hay más resistencia del aceite para moverse, sería mejor más fluido, menor grado SAE. En caliente el aceite se hace más fluido circulando más fácilmente, debería ser algo más denso, más grado SAE.

La adaptación a estas dos condiciones de funcionamiento del motor, en frío y caliente, se ha logrado con un mismo aceite al poder variar su comportamiento según la temperatura, es el aceite multigrado. Se facilitan dos conjuntos de cifras, por ejemplo SAE 10W 40.

El primer conjunto de cifras, 10, indica las cualidades de engrase con el motor frío (se homologa a –18º C). La “W” significa invierno. El segundo conjunto de cifras, 40, resalta el comportamiento del aceite con el motor caliente (se homologa a 99º C).

Cuanto menor sea el primer conjunto de cifras, mejor comportamiento del aceite a bajas temperaturas ambientales al arrancar el motor. Cuanto más alto sea el segundo conjunto de cifras más temperatura soportará el aceite.

Comparando dos aceites, SAE 5W 30 y SAE 20W 40, se deduce que el primero es mejor para temperaturas más bajas y el segundo para más calor. En realidad es algo más complejo, pues se mide también el mantenimiento de las cualidades de engrase en largos recorridos y condiciones severas, así como según los periodos de sustitución previstos.

Como norma lo mejor es respetar la viscosidad preconizada por el fabricante del automóvil para el país donde se utiliza.

En el cuadro “Adecuación térmica (viscosidad)” se ve la relación entre la temperatura ambiental y la viscosidad representada por la graduación SAE.

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Calidad y adaptación al motor; las dos normativas más utilizadas son API (americana)  y ACEA (europea).

API; los aceites para motores de gasolina se identifican con la letra “S” y con “C” para diésel. A continuación otra letra siguiendo el orden del abecedario va informando de su evolución y calidad (con un número adicional tras la letra de calidad se puede indicar una evolución intermedia). Así para gasolina el aceite SE es de menor calidad que el SN, y en diésel el aceite CJ-4 es mejor que el CF. Pero esta segunda letra, y el número si lo lleva, también indican otros aspectos relacionados con particularidades de funcionamiento del motor, alimentación de combustible y sistemas anticontaminación. Seguir las indicaciones de la marca, es lo más seguro desde el punto de vista técnico.

ACEA (motores de automóviles); para gasolina se utiliza la letra A y para diésel la B. Un número a continuación indica su calidad o evolución (A1, A2, A3, A4, A5,…, B1, B2, B3,  B4, B5,..), en principio a mayor número mejor aceite. Pero también informa este número de aspectos relacionados con, entre otras cosas, la alimentación de combustible (tipo de inyección) y sistemas anticontaminación. Para los motores diésel con filtro antipartículas (FAP) se ha desarrollado un tipo de aceite identificado con la letra C y el correspondiente número a continuación. En principio se podrían mezclar aceites con la misma calidad (identificación ACEA). En el cuadro “Calidad y adaptación al motor (normas ACEA)” queda claro que las características de los números de calidad indican más aspectos, por lo que lo más seguro es seguir las preconizaciones de la marca.

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Hay relación entre la viscosidad (SAE) y la calidad, para lograr un mejor comportamiento multigrado del aceite y abrir su margen térmico de uso, se incorporan aditivos sintéticos al aceite con sensibles beneficios en su calidad. La proliferación de uso del turbocompresor, sumamente exigente con su lubricación y refrigeración, ha hecho adaptar los aceites para su fiabilidad, especialmente en su calidad y bajo grado SAE W, para que en frío sea lo bastante fluido y así reducir los desgastes internos del turbocompresor.

Hace ya años que hay otra homologación de calidad y adaptación al motor, es la solicitada por algunas marcas a los fabricantes de lubricantes. La marca exige al fabricante del aceite unos ensayos adicionales para homologar el aceite para sus automóviles, que deberá estar indicado en los envases. Si esta homologación de las marcas es del todo necesaria o una forma de tratar de mantener la fidelidad de los clientes, es un tema que se podría tratar de investigar, accediendo a informaciones difíciles de lograr y con excelentes medios de investigación objetivos. Como norma, respetar las indicaciones del fabricante del automóvil en todas las características del aceite que preconiza para su motor, no olvidemos que la lubricación es la base de funcionamiento del motor y determinante para su duración.

 

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